martes, 23 de julio de 2013

La isla del Náufrago

Hola amigos=hoy les contare una historia de un libro llamado "Cuentos con faraones" de "Mitos y Leyendas de Egipto" y de editorial "El Gato de Hojalata".

 Un enorme barco de sesenta metros de largo,tripulado por cien valientes marineros,navegaba por el Mar Rojo hacia las minas del Faraón.De pronto,se desato una terrible tormenta y una ola de cuatro metros de altura sepulto el barco bajo una montaña de agua.
Un solo marinero logro salvarse.Aferrado a un madero consiguió llegar a una isla deshabitada.Al principio se oculto bajo una cueva,pero luego se dio cuenta de que en la isla crecían deliciosos frutos y las aves y los peces se dejaban atrapar fácilmente.
Feliz por haberse salvado,encendio un fuego y ofrecio un sacrificio a los dioses.
Apenas se habia levantado la columna de humo,,cuando la tierra temblo y los arboles comenzaron a caer a su alrededor.Una serpiente de dieciséis metros de la cola a la cabeza,aparecio ante el con el cuerpo cubierto con escamas doradas,cejas de lapislázuli y una larguisima barba.
-Estas en la isla encantada. Explicame como llegaste aqui, o te convertire en cenizas-dijo la serpiente escupiendo una llamarada roja.
Aterrado,el marinero,le hablo de Egipto y de su faraon, de las minas, del barco, y del naufrago.
La serpiente se sintio conmovida por su desgracia y le aseguro que no tenia nada que temer=en cuatro meses un barco egipcio pasaria por alli y lo llevaria devuelta a su tierra.
El marinero,profundamente agradecido,le ofrecio volver a la isla cargado de regalos para ella.Pero la serpiente sonrio compasiva=
-No volveras a encontrar esta isla,cuando te hayas ido,desaparecera bajo las olas.Acerca de regalos,no necesito ninguna de las baratijas egipcias.
Y en efecto,cuando el barco aparecio,cuatro meses despues,fue la serpiente la que cargó a su amigo de valiosisimos regalos para llevar al faraón=perfumes preciosos como la mirra y el incienso,pintura para los ojos,madera de ébano,colas de jirafa,colmillos de elefante,galgos y monos babuinos.
Asi fue como la desgracia del marinero se convirtio en fortuna.